Agricultura y silvicultura
En Canarias, a pesar de que hasta hace unas décadas era una sociedad fundamentalmente agraria, en la actualidad el peso de la agricultura es escaso aunque algunos de sus productos son muy afamados. La agricultura canaria sólo cubre la quinta parte de las necesidades alimenticias de la región. Los cultivos tradicionales de secano se han convertido, en la práctica, en una agricultura a tiempo parcial, para agricultores que tienen ingresos en otros sectores. El secano prácticamente ha desaparecido a favor del regadío, (u otros usos del suelo). Esto permite el autoconsumo y un pequeño abastecimiento interior, pero no alcanza para las necesidades de la región.
El cereal prácticamente ha desaparecido. En su suelo ahora se cultiva la viña, la papa y frutas y hortalizas. Estos cultivos se localizan en las zonas medias y altas de Tenerife, Gran Canaria y La Palma, y casi todas las tierras de cultivo del resto de las islas.
Una característica del área de cultivo canario es un recurso al abancalamiento de las vertientes, ya que estamos en una región muy montañosa. Las vertientes de barlovento entre los 500 y los 1.000 metros, encontramos los cultivos más necesitados de humedad, gracias al mar de nubes A sotavento están los cultivos con menos necesidades de agua.
Tradicionalmente había un policultivo de secano que atendía a las necesidades locales: papas, cereales, vid, frutas, legumbres, verduras, etc. Pero hoy en día los cultivos rentables están dirigidos al mercado y ninguno de esos productos son significativos.
El platano es el producto estrella de la agricultura canaria, tanto por su calidad como por su difusión. El regadío ha permitido disminuir la superficie de cultivo manteniendo, e incluso aumentando, la producción; pero en la actualidad este es el principal factor limitante para la expansión del plátano, ya que los recursos acuíferos son limitados. Se cultiva en explotaciones de tamaño medio y grande. En algunas comarcas adopta el carácter de monocultivo. Tenerife es la principal isla productora de plátanos. Es fundamental para la economía de La Palma y también tiene un peso importante en La Gomera. En Tenerife (el valle de la Orotava) y Gran Canaria las plataneras entran en competencia con el turismo, por lo que se ha reducido la producción. El mercado exclusivo del plátano de canarias es España.
El segundo cultivo en importancia es el tomate. Casi toda la producción se exporta, principalmente a Inglaterra por lo que deja muchas divisas. Afronta serios retos como son la competencia con otras regiones productoras y las importaciones marroquíes, así como contra el sector turístico en las principales áreas productoras. La principal isla productora es Gran Canaria, especialmente los municipios del sur de la isla, Tenerife es la otra gran isla productora de tomate, también en el sur de la isla. Fuera de estas islas sólo Fuerteventura tiene una producción significativa.
El pepino es el tercer producto agrícola canario. Se cultiva en invernadero y está asociado a otros productos hortícolas, como el pimiento. De todas formas su producción está muy lejos del plátano y el tomate. No llega a exportarse. En la península hay otras regiones productoras mucho más importantes.
También, el calor de los invernaderos ha surgido una importante producción de flor. Al poder producir en todo el año esta flor es un importante producto de exportación. Es, con diferencia, el cultivo que más beneficios deja al empresario, por lo que permite la existencia de explotaciones muy pequeñas. Las principales flores son el clavel, que no necesita de invernadero pero sí de rotación, y la rosa. La presencia de aeropuertos internacionales en todas las islas, principalmente del de Tenerife Sur, ha permitido poner en contacto las regiones productoras con sus mercados. La apertura de los mercados europeos ha dado un impulso importante a este cultivo, sobre todo en los meses de invierno, cuando no tienen competencia.
La cebolla es el principal cultivo de secano. Le siguen los cítricos y las frutas tropicales: aguacate, papaya, piña, etc. La parte de esta producción que se exporta lo hace al resto de España. Casi toda la piña canaria se cultiva en El Hierro.
Tabaco tiene una producción modesta, pero la ventaja de que toda ella es para la exportación.
El resto de los cultivos significativos canarios sólo tiene alcance regional, las papas, que tienen unas variedades nacionales muy características, y el vino canario es otro de los productos singulares (con más de 10 denominaciones de origen).
La explotación forestal es testimonial, pero los montes y los bosques tiene, en Canarias una importancia ecológica de primer orden. Los bosques cubren el sobre el 13% de la superficie total. La conservación de lalaurisilva es un recurso turístico de primer orden. El principal recuso forestal maderero proviene del pino canario. La madera de pino canario es de muy buena calidad, pero tiene una distribución muy limitada y no es posible aumentarla, por lo que su valor ha caído en el mercado al no poder satisfacer la demanda. Tampoco es una madera de lujo.
Ganadería
La ganadería es un sector más modesto, si cabe, con un 23% de la producción agraria. Ha sido siempre una ganadería destinada al consumo interno isleño. La escasez de prados con forraje siempre ha sido un obstáculo para el desarrollo ganadero. De la tradicional cabaña de carga sólo sobrevive un pequeño resto de camellos para los turistas. Es la única cabaña de camellos de España. Estamos ante una ganadería estabulada, que se encuentra en las regiones más altas. Tengamos en cuenta que la ganadería requiere grandes cantidades de agua, aparte de pasto. La actual cabaña no tiene nada que ver con la ganadería tradicional. Además, es muy corta y debe de recurrir a la importación.
La cabaña ovina y caprina siempre ha sido la más importante del archipiélago, presente desde época precolonial (siendo esta la principal fuente de recursos de los guanches) Le ha seguido en importancia la porcina, y por último la bovina. Todas muy lejos de satisfacer la demanda regional, y a pesar del impulso que el turismo ha supuesto para estos negocios, en las últimas décadas ha habido una reducción drástica de la actividad ganadera, propiciada por el auge de la construcción (que limita las zonas de pastoreo), la determinazion de la economía, y la implantación de medidas económicas que benefician la importación de productos alimenticios.
Por el contrario la cabaña avicola sí ha tenido un incremento considerable. Ella sola casi es capaz de satisfacer la demanda interna, sobre todo de huevos y aunque no la de pollo, debido a la fuerte competencia de los productos importados. La mayor parte de las granjas avícolas se concentran en Tenerife y Gran Canaria.

.




Debido a la difícil orografía de todas nuestras costas, y por supuestos, por estar bañadas por dos mares absolutamente distintos (Mediterráneo y Atlántico), es muy difícil hacer una explicación global de los vientos predominantes.



